La prueba del algodón

La prueba del algodón

¿Equivale tu edad biológica a la edad de tu piel? Seguramente no. El sol, los excesos del alcohol, el tabaco, la mala alimentación o el estrés ahora se le suma la contaminación ambiental que afecta de manera directa al envejecimiento prematuro de la piel.

Tras un día intenso fuera de casa, por la noche antes de irte a dormir coge un algodón impregnado en tónico o agua micelar y pásatelo por la cara, verás como el blanco nuclear del disco se transforma en un tono grisáceo, el mismo que tienen los trapos cuando acabas de limpias los cristales de tu casa.  Se debe a que el aire que respiramos presentan concentraciones de contaminación que superan la normativa y “ los niveles aceptables para la protección de la salud” según datos de la Consellería de Agricultura y Medio Ambiente.

Aunque a simple vista no lo podamos percibir en el aire hay partículas de polvo, humo, químicos, gases de plantas industriales y del tráfico que la piel absorbe alterando su funcionamiento celular y la capacidad para regenerarse, provocando que nuestra piel envejezca más rápido. Para evitarlo basta con tener una buena rutina de limpieza mañana y noche, o aún mejor, la “doble limpieza”. Se realiza por la noche en dos pasos, el primero para eliminar las impurezas oleosas como el maquillaje y el sebo donde utilizaríamos productos oleosos o leches limpiadoras que retiraríamos con un algodón, toallita o tissue, y a continuación eliminaríamos las impurezas acuosas, el polvo, las bacterias y las células muertas con espumas, geles o jabones, todos según nuestro tipo de piel, sin detergentes y que no alteren su Ph. Aquí es donde notaremos en unas semanas un cambio espectacular de nuestro cutis ya que lo estamos limpiando a fondo. Seguidamente, añadiremos el tónico y la crema, y listas para ir a la cama.

A la mañana siguiente la volveremos a limpiar, pues es por la noche cuando se incrementa la secreción de grasa en la piel, así que repetiremos el primer paso de la doble limpieza.

La limpieza nocturna y diurna de nuestra piel forma parte del ritual de belleza que practican las mujeres japonesas, que son quienes cuentan con una piel casi perfecta, como de porcelana uniforme y sin manchas, ritual que pronto os detallaré para que también vosotras podáis tener una piel luminosa, joven y sana.

Artículo publicado en la revista Urban, número 4, del 26 de febrero de 2016. Puedes conseguirla gratis cada viernes con el periódico Levante-EMV. 

urban_algodon

2 Comentarios

  1. Cierto. Muy importante la limpieza nocturna y diurna y ser constantesssss. Espectantes se saber sobre la piel porcelana d e las japonesas

  2. Muy pronto os lo contaré, gracias por tu comentario Lorena

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*